AD LIBITUM 2025 RAÍCES ANCESTRALES
Ad Libitum presentó una maravillosa edición que reunió música, naturaleza y comunidad.
En medio de las montañas del territorio caldense, rodeado de naturaleza, música y experiencias de conexión, Ad Libitum 2025 celebró una nueva edición de su festival en la Hacienda Charrascal, consolidándose como uno de los encuentros culturales y artísticos independientes más especiales de la región.
Durante esta edición, el festival reunió a más de 300 asistentes, quienes viajaron desde diferentes lugares para vivir una experiencia que fue mucho más allá de un evento musical. Ad Libitum se planteó nuevamente como un espacio de encuentro entre el arte, la naturaleza y la comunidad, donde cada actividad invitó a los participantes a desconectarse del ritmo cotidiano y reconectar con lo esencial.
La música fue el corazón del festival, varios artistas invitados compartieron su propuesta sonora con el público, creando un viaje musical que transitó entre sonidos electrónicos, orgánicos y experimentales. Los DJ sets y presentaciones en vivo generaron momentos de conexión colectiva donde la pista de baile se convirtió en un espacio de expresión libre, en sintonía con el espíritu del festival.
Además de la música, Ad Libitum 2025 ofreció diferentes actividades diseñadas para nutrir el cuerpo, la mente y el espíritu. Entre ellas se destacaron experiencias de sound healing, espacios de integración colectiva, hippie market con productos del territorio y momentos de contemplación en medio de la naturaleza.
Uno de los momentos más significativos fue la ceremonia alrededor del fuego, un encuentro simbólico donde los asistentes se reunieron para compartir, reflexionar y dejar ir aquello que ya no desean llevar consigo. Este ritual se convirtió en un espacio íntimo de conexión entre los participantes y el entorno.
Con cada edición, Ad Libitum continúa construyendo una comunidad que cree en el poder del arte, la música y los encuentros humanos. Lo que comenzó como una idea entre amigos y artistas, hoy se consolida como un espacio de libertad creativa, donde cada persona es invitada a vivir la experiencia a su manera.
Ad Libitum 2025 dejó claro que el festival es, ante todo, un viaje colectivo: un momento para celebrar la vida, la música y la conexión entre las personas y la naturaleza.
